Aunque en muchas ocasiones echamos de menos los sabores tradicionales, en Turris, la panaderia de Xavier Barriga hemos podido recupear no sólo aquellos aromas de las panaderías artesanas de otros tiempos sino también ese gusto por diferentes panes que cultiva el panadero artesano catalán.
Veinticinco variedades de pan elaboradas con ingredientes naturales seleccionados, partiendo de una masa madre de más de siete años de antigüedad: ésta es especialmente la clave de su sabor inconfundible.
Xavier Barriga, cuyo libro de las magadalenas es, al igual que el del pan, una maravilla, cuenta con tres establecimientos en Barcelona, situados en las callea Aribau, Calvet y Gran de Gracia.
Entre sus exquisiteces se encuentra el Pan de chocolate y pistachos, el Pan de maíz con pipas de girasol, el energético con muesli, el de cerveza, el ecológico, las Trenzas suizas, el Fougasse de ajo confitado, el Pan de basilisco con tomate y queso de cabra, los Panecillos de castaña y naranja, el pan de la casa… y ese pan, ya un clásico, que se denomina Cuatro picos, para que nadie se pele por los curruscos.
Colas que no cesan de ávidos compradores en una panadería que no sirve a restaurantes (salvo los que quieran comprar directamente en tienda), y un obrador visto donde todo el mundo puede ver cómo se amasa y hornean los panes, además de diferentes dulces y otros productos relacionados, como panes tostados, harinas o panes rallados completan la oferta que nos muestra el director comercial de la panadria, Manuel Sellarés, en ausencia del propio Xavier Barriga.
Para más información se puede visitar www.turris.es o, mucho mejor, ir a cualquiera de los locales de Turris para dejarse llevar por aromas y sabores que por desgracia son cada vez más difíciles de encontrar.